LA LEY DEL DESEO
- rosario roses
- 16 sept 2024
- 2 Min. de lectura
Pensaba dar una charla intensa sobre el cine de Almodóvar pero se ha dicho de todo ya sobre él y sus películas así que he decidido simplemente divagar sobre esta película y algunas de sus escenas porque me encanta cómo se fija en cada detalle, encuadre,... Y muchas de ellas son tan pictóricas, me recuerdan a cuadros e incluso la temática de los mismos tiene que ver con el tono de sus películas.


¿Quizás esta película habla en cierto sentido de la soledad? Por eso aparecen en varias ocasiones cuadros de Hopper. La soledad que sientes al enamorarte, Pablo Benítez no nos genera rechazo, tampoco llegamos a identificarnos con él enteramente... Sentimos pena.
Sabemos que vive en una ficción constante, también Pablo al escribirse cartas a sí mismo y fingir que las recibe de un amor que desea que siga siendo platónico. Porque quién quiere realmente encontrarse con lo real, él decide no hacerlo y además, es escritor.
"Escribir lo vuelve todo más real. También más ficticio", grande Esmeralda Berbel.


Sé que no es exactamente igual pero esta escena me recordó mucho a la "Tempestad" de Kokoschka. La sábana rodeándoles y confundiéndose con la piel, un movimiento perpetuo. Almodóvar a su vez siempre juega con el rojo.
El deseo y el peligro van de la mano. Es muy fácil quemarse.
De nuevo realidad y ficción se encuentran y se confunden con esta versión del "Ne me quitte pas", del cantautor belga Jacques Brel que compuso esta canción reescribiendo su propia historia tras abandonar a su mujer embarazada.
Se subió al escenario y reinterpretó su vida. ¿Y por qué no? Tarantino mató a Hitler y a todas las SS con la misma marea roja, el gran telón barroco.



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